martes, 29 de marzo de 2011

Pensar las masculinidades y la construcción de lo masculino para poder vencer la violencia de género

Seminario
EL REVÉS DE LA MASCULINIDAD
Por Antonio Pignatiello
Un padecer de la masculinidad está presente en la vida de mujeres y hombres. Depresiones encubiertas, enfermedades cardiovasculares, adicción al trabajo, el alcohol u otras drogas son algunas de sus expresiones en los varones. Realidades sociales, familiares e institucionales, así como las que abordamos en el trabajo clínico nos muestran malestares y consecuencias de un hacerse hombre bajo el dominio de imperativos culturales que legitiman y naturalizan la violencia como elemento que define la masculinidad.
Como agresores la mayoría de las veces, otras también como víctimas, los varones son protagonistas de graves problemas sociales y de salud pública regidos por la violencia. Tenemos así la que ejercen contra mujeres, niños y niñas, la que se presenta en el ámbito laboral o escolar, la violencia delincuencial y carcelaria, y aquella que se ejerce contra hombres que difieren de los estereotipos viriles. No podemos dejar de mencionar la exposición de los hombres a situaciones de riesgo y los suicidios como expresiones autodestructivas del ejercicio de la violencia.
Frente a tales realidades es indispensable una aproximación que ponga en evidencia la manera en que la violencia y el ejercicio del poder se han hecho parte de la construcción de la masculinidad dentro de un modelo cultural hegemónico. Podemos constatar que esta dimensión suele ser soslayada en gran parte de los discursos y acciones que se emprenden; tal soslayo responde a ideologías que impiden asociar lo masculino con algo que no anda bien, un malestar o una queja.
Sin embargo, no es suficiente concebir las relaciones entre masculinidad y violencia sólo como la realización de un modelo cultural, es preciso considerar las estructuras y procesos subjetivos implicados. Proponemos problematizar lo masculino que usualmente es tomado como lo que está a la vista, tiene un color definido, es lineal, unívoco y simple en su esencia; no hay un universal masculino del que los varones serían los representantes. Problematizar la construcción subjetiva de lo masculino, tanto para los hombres como para las mujeres, desde lo que encubre, sus discontinuidades y ambigüedades, su complejidad y sus carencias como formulación acerca del ser.
Desde esta perspectiva, ponemos en entredicho la pretendida naturalidad de una supuesta esencia masculina para hacer ostensibles las brechas entre las realidades subjetivas y los estereotipos culturales, las cuales se traducen en tensión, desencuentro, conflicto, vacío existencial y patología. Abordamos el revés de la masculinidad, entendido como su reverso y también como su fracaso.
Escuchar la realidad del sujeto nos da la oportunidad de acceder al malestar acallado para abrir vías de cambio subjetivo y social que desliguen la masculinidad del ejercicio de la violencia y el poder, creando nuevos modos de vida y formas de relación.
Librería LIBERARTE, Centro Comercial Los Chaguaramos, Planta Principal Local 16. Calle Edison, Los Chaguaramos
Inicio: Miércoles 30 de Marzo de 2011. Duración: 11 sesiones.
Frecuencia semanal los miércoles de 7:00 a 8:30 pm.
Costo de la inscripción: Bs 500 (facilidades de pago).
Información e inscripciones por los teléfonos 0212 6629169, 0416 3040929 y 0414 2831894
(Fotografía: De Sica, 1948 Ladri di biciclette)

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